Chaj Xuk’ub

Conocí aquel cerro donde bajaba un chorrito de agua, y para arriba, una vereda que ahora ha de ser camino. En aquellos días, a principios de 1980 ¿a saber cómo le hacían nuestros guías q’eqchi’es? pero llegamos a aquel lugar ceremonial para su presentación, que en kaxlan se diría su “inauguración”. Sigue leyendo

Ya se fue diciembre

Como quien dice nada, el último mes del año gregoriano ya se ha ido, y lástima que no es como dice una canción: “Paz y bendiciones vienen del cielo…”, porque el próximo año no pinta nada bonito, y es predecible, con mucha esperanza —no la de este gobierno, que es todo lo contrario—, que vamos a seguir igual, si no peor. Si hace un año se ofreció que la violencia se iba a combatir con inteligencia, ahora se ofrecen sorpresas, lo que puede significar varias cosas, porque si con inteligencia no se pudo lograr, menos resultará con lo otro.

Haciendo un breve recuento de daños, no hay que olvidar, para que no se repita, la supuesta “desaparición” de los Q82.8 millones del Congreso a cuentas personales, porque no es posible que ese dinero se haya esfumado así nomás; aunque también hay que reconocer que muchísimos políticos son diestros en el artificio de esfumar a su favor fondos públicos. A Eduardo Meyer podrán hacerlo aparecer como el “apestado” del partido oficial, pero él es miembro prominente de esa organización que cada vez se asemeja más al gobierno eferregista, y por eso no extraña la coincidencia que ex procesados de aquel gobierno estén recobrando su libertad. La connivencia de Colom es más que evidente, como en el caso del otro diputado oficialista que fue señalado en su momento de estar implicado en el atentado en contra del ex vocero de campaña de su propio partido. A ello se agrega el retorno del ex prófugo Portillo, la libertad sin pago de fianza de Quintanilla, procesado por espionaje, ambos casos con visos de arreglos previos. En el plano indígena, Colom logró engañar a los wachalales con el asunto de que era ajkij, pero está visto que ni a brujo llega, por las baboseadas que le han metido sus más cercanos colaboradores ladinos. A don Cirilo Pérez le ofreció una embajada de asuntos indígenas de la que no se sabe nada, pero su maestro lo tomó en serio y hasta participó en la farsa folclórica de toma de posesión. Álvaro Colom también ofreció un gobierno con “rostro maya” que se redujo a un floricultor como ministro de Cultura, y para justificar puestos a sus financistas, antes que la capacidad académica de wachalales reconocidos, manifestó que lo importante era tener en su gobierno menos racistas.

Ahora se habla de un gabinete indígena que solo sus comparsas pueden tomar en serio. Óscar Berger tuvo un Consejo Asesor Indígena decorativo, y lo mismo hace Colom ahora, y que “sus” colaboradores indígenas avalan en lugar de hablar y promocionar proyectos de carácter autonómicos. Así que estamos xkub’ con el gobierno de la desesperanza. Pero como se fue diciembre y ya pasó un año de gobierno, ¡ojalá! así pasen de rápido los otros tres. Feliz año nuevo gregoriano, y si mis dioses lo permiten, nos comunicamos el próximo sábado.

¿Simonía maya?

Hace unos años, después de una conferencia sobre la transformación religiosa durante el conflicto armado interno, un antropólogo dijo en son de broma que quienes eventualmente terminarían “matando” la espiritualidad maya serían las generaciones jóvenes.

Esto lo dijo porque había visto cómo algunos sacerdotes jóvenes se auto nombraban “ancianos” y comercializaban con la espiritualidad maya. Por aparte, y en un ámbito distinto, un conocido dirigente maya también calificó estas acciones como simple “vara tráfico”.

Si bien es cierto que la situación económica del país está bastante mal, eso no justifica que otros se pongan a vender, cual acto de simonía, falsificaciones de la espiritualidad maya. Digo falsificación porque lo que éstos comerciantes hacen, dista mucho de lo que practican los ajq’’ijab mayas que se han ganado el puesto a pulso por sus méritos, constancia y responsabilidad probadas y por las cuales también se han ganado el respeto de sus respectivas comunidades.

En esta era global y neo liberal es comprensible que se quiera competir con Urbano Madel, con los que utilizan el horóscopo chino y otros, incluso con los ladinos y extranjeros que comercian con el calendario maya cual zodiaco por internet.

Tal vez está bien agenciarse de fondos vendiendo calendarios y agendas para luego utilizar ese dinero para beneficio personal, colectivo o de promoción cultural. Pero estoy en desacuerdo en hacer creer y querer creer que la cuenta maya de 260 días pueda funcionar como horóscopo cuando para eso también existe un zodiaco maya.

Lo peor, es que por esto muchos van a confundir que la espiritualidad maya es determinista al estilo cristiano donde Dios sabe quien va a ir al cielo y quien al infierno; que a través del conocimiento del día de nacimiento de una persona se pueda predecir “su destino”. Esto sí es una aberración. Yo no creo que Ajaw, Dios, Alá, Zeus, Júpiter y cuanto dios exista, sea tan inconsistente al haber creado la humanidad y luego negar el libre albedrío.

Estoy consiente, como platiqué con un ajq’’ij, que los mayas como ciertos ladinos que comercian la espiritualidad maya; encuentren una fuente de ingresos en la venta de calendarios y agendas como cualquier otro objeto, pero no en crear expectativas que eventualmente niegan las posibilidades derivadas del esfuerzo personal. El éxito laboral ni el sentimental dependen de un calendario; porque si no, nos iría mejor atenernos a la ciencia y a la biogenética para asegurar el futuro de los descendientes de este país.

CHUWACH IN man utz ta lo ri tajin kiban jujun qachalal che uk’ayixik kiwujil chirij ri cholq’’ij. Jun chi ba lo ri ubeyal ri qacholq’’ij. Weta’’m chi rumal nuchomanik e k’’o lo wa’ qachalal kape kiwoyowal pa nuwi’’. Kape ta puch, xa kinbij ri kinchomaj.