Tekum Umam (4)


La palabra que antes se dijo no existe, aparece de pronto con otro significado; pero equivocado.

Para terminar con este punto sobre la palabra umam. A Paz Cárcamo le parece gramaticalmente inverosímil que pueda significar tanto su abuelo como su nieto y como cité en el artículo anterior, asegura que esa palabra usada en la escritura del nombre no existe y esto de no existe lo pone en negrillas.

Sin embargo, páginas más adelante dice: la palabra mam tiene otra acepción: y recurre al mismo diccionario en el que se basa para negar la existencia de la palabra. Así agrega: es acá donde se aclara la clave del enredo, o misterio, o enigma de Tekum Umam.

Al unir los significados de: Tecum, U y Mam, sería: El señor del mal … Es la representación de un Señor indígena que habita debajo de la tierra, (un señor de Xibalba) que solo (sic) sale en los días de crisis. Ante esto, se podría decir que Paz Cárcamo ha agregado un Señor más a aquellos Señores, con la novedad que es un solitario, porque los Señores de Xibalba tenían oficios asignados en pares.

Antes se afirmó que Tekum Umam es un palabra o frase que no quiere decir nada como nombre de persona, que la palabra umam no existe y de pronto le encuentra un sentido; pero equivocado. El problema aquí, es que busca el significado de una palabra k’iche’ en un diccionario yucateco y esto es como buscar el significado de una palabra en español en un diccionario rumano. Por supuesto que entre esos idiomas hay cognados.

Si se tomara en serio lo escrito por Paz Cárcamo, habría que corregir a cuanto traductor de textos mayas ha habido. En el Popol Wuj habría que corregir a Recinos cuando dice: Estos que nos acompañan son nuestros nietos por Estos que nos acompañan son nuestros señores del mal y donde se dice, Son nuestros nietos; pero les tenemos lástima por Son nuestros señores del mal; pero les tenemos lástima.

En la Historia Quiché de don Juan de Torres habría que rectificar la frase son los nietos de los Señores por son los señores del mal de los Señores. La frase citada en el artículo anterior de la Historia de los Xpantzay de Tecpán Guatemala, habría que cambiarla a: Somos los señores del mal de los abuelos Abraham, Isaac y Jacob, etcétera.

Paz Cárcamo también impone una nueva regla literaria maya. Al hablar de Huitzitzil Tz’unun, dice que la reiteración del mismo significado en dos idiomas indígenas, es un absurdo y no cabe dentro de ninguna de la reglas para designar el nombre a una persona en la cultura maya.

Los pareados bilingües que reiteran el mismo significado por supuesto que existen y son derivados de la fuerza del verso paralelo. Lo absurdo no está en los textos mayas, sino en quien no entiende cómo funcionan esos pareados. (Continúa).

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