¿País de mudos?


Si esto no es imposición para hablar kaxlan tzij, entonces lo que seguramente se buscaba era crear un país de mudos.

Es curioso, cuando no patético, leer cómo ciertos ladinos aparentando ecuanimidad terminan inclinándose por su cultura paterna.

Otros, mejor fingen desconocimiento histórico o toman la historia oficial como “verdad histórica”. En el caso del rey de España la postura es entendible, aunque no aceptable, porque al final, él tiene que justificar a sus antepasados. Viene esto a cuento, no por los cuenteros de Zacapa que encabeza Portillo, sino por lo dicho hace poco por Juan Carlos I, cuando manifestó que “a nadie se le obligó nunca a hablar en castellano. Fueron los pueblos más diversos quienes hicieron suyo, por voluntad libérrima, el idioma de Cervantes” (Hispanofonía… Maga21ne, 18/11/2001).

En Guatemala la historia demuestra que el idioma español ha sido un idioma IMPUESTO a los pueblos indígenas. Sólo hasta la firma del Acuerdo Indígena se habla de la oficialización de esos idiomas y, por supuesto, esto tampoco se ha hecho. De ahí que el “king” de España diga que nunca se obligó a nadie a hablar el idioma de Cervantes es otro espejito barato.

Aquí no sólo se ordenó la extinción de los idiomas indígenas para que se hablara el español, sino que las políticas de Estado siempre han tenido como objetivo la homogeneidad lingüística y cultural. Por eso es que el idioma oficial de este país atrasado es el español.

Incluso, se declaró la ladinización por ley, y en estos días cualquier propuesta autonomista se ridiculiza o es censurada por ciertos desfasados que se identifican por negación, los llamados “no indígenas”, como si sólo ellos tuvieran derecho a los derechos reconocidos por la ONU.

Para fundamentar lo dicho, cito el Decreto del Congreso Constituyente del 29 de octubre de 1824, que decía: “Debe ser uno el idioma nacional, y que mientras sean tan diversos cuanto escasos e imperfectos los que aún conservan los primeros indígenas, no son iguales ni comunes los medios de ilustrar á los pueblos, ni de perfeccionar la civilización en aquella apreciable porción del estado, ha tenido á bien decretar y decreta:

1. Los párrocos, de acuerdo con las municipalidades de los pueblos, procurarán por los medios mas análogos, prudentes y eficaces, extinguir el idioma de los primeros indígenas.

2. Probando los mismos párrocos haber puesto en uso con buen éxito, en el todo o en parte, cuanto estuvo en sus facultades para el cumplimiento del anterior artículo, se tendrá por el mérito más relevante en la provisión de curatos”. Si esa ley suscrita por los “lingüistas” y “sociólogos” de la época no implicaba una obligación o una imposición para hablar kaxlan tzij, entonces lo que seguramente se buscaba era crear un país de mudos.

UKAB CH’ʼABAL. We ta yatalik, are utz ri ukab qatzij are ta ri uchʼ’abal a Shakespeare chuwach le rech a Cervantes. Pa ri utzij a Shakespeare tzʼibatal kʼ’iʼalaj taq wuj chirij qanoʼ’jibal. Nemar, wetaʼ’m ri ubeyal ri amaqʼ’ banikil.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s