Olvido o memoria


La intencionalidad de este olvido puede tener además de una evasión de responsabilidades, una carga de prejuicios, cuando no una connotación racista. 

Este es el nombre del libro de Alfredo Balsells Tojo, que acaba de ser publicado y que nos trae de vuelta a una historia que quiere ser olvidada. Un libro que llama a no perder de vista lo sucedido para no volver a cometer los mismos errores y lo que es peor, los mismos crímenes. Un llamado a cumplir con lo que las partes en beligerancia solicitaron y se comprometieron.

El beneficiario final, únicamente será el pueblo guatemalteco, nadie más. En ese sentido, Balsells nos recuerda que la Comisión del Esclarecimiento Histórico cumplió con su mandato, pero quien no quiere cumplir con sus obligaciones vinculantes son las partes involucradas y en especial el Estado guatemalteco.

En nombre de la paz y la reconciliación no se puede ni se deben olvidar los hechos de violencia y en especial la violación de los derechos humanos.

Más que un dilema, parece que el olvido es una consigna guatemalteca: es mejor el olvido selectivo que el recuerdo. No se olvida por ejemplo el día de la “independencia”, el día del ejército, etcétera.

En cambio, el día de la firma de la paz firme y duradera casi ni se menciona. Pareciera que en este país nada hubiera sucedido en las últimas cuatro décadas y se pregona una paz que sólo existe en papel.

Los guatemaltecos en general, y en especial el grupo que monopoliza el poder más parece sufrir de amnesia selectiva. Lo que le conviene lo recuerda, lo demás es calificado de resentimiento, si no venganza. Es más fácil para el Estado y sus agentes no hablar de lo que son culpables que asumir sus responsabilidades.

En este proceso intencional para olvidar, incluso, hay quienes prefieren “repartir” su responsabilidad entre todos los habitantes del país, como si igual culpa tuviera el ciudadano que de niño en un área rural no pudo ir a la escuela, porque se la quemaron, como el militar que la mandó a quemar.

La intencionalidad de este olvido puede tener además de una evasión de responsabilidades, una carga de prejuicios, cuando no una connotación racista. La política de genocidio y los actos de genocidio fueron debidamente señalados y documentados por la CEH, y ante esta verdad histórica, como dice Balsells: “se trata de imponer la verdad oficial o mejor dicho la mentira de la impunidad”.

“Olvido o Memoria” es un libro que hay que leer porque ante una verdad tan contundente se agiganta un olvido que es impulsado por el Estado y sus agentes. En un afán de no hablar del pasado, sencillamente se pospone y se mantiene un sistema de impunidad.

Este es un libro que nos recuerda que existe ya una “Memoria del silencio”, que existen recomendaciones que el Estado debe seguir; pero que los gobernantes se oponen a cumplir. Y es que la paz, como dice Balsells, no puede construirse “sobre la base del silencio”.

CHAQASIKʼ’IJ BA RI WUJ RI’ chi kuna’taj chiqe ri nimalaj taq kʼ’ax xban pa qamaqʼ

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s